miércoles, 29 de octubre de 2008

Hermanos


Leo Ferré - La vie d'artiste


Jacques Brel - Ces gens-là


Charle Trenet & Georges Brassnes - Mon petit oiseau


Gilbert Bécaud - Le train d'amour


Barbara & Georges Moustaki - La dame brune


Edith Piaf - La foule

¿Cómo se puede tener nostalgia por un tiempo pasado que no vivimos? Quizá algunas melodías nos convocan desde el pasado, nos atrapan en su delicadeza, su fuerza, su aspereza. Me ocurre con estos a los que llamo hermanos, pues así los siento en lo más hondo. Hermanos de una época que fue la mía sin serlo. De ahí el sentimiento de desarraigo en un presente árido, estéril, donde estos acordes pasaron, estas pasiones, quedaron olvidadas. Terrible la nostalgia del desarraigado para siempre, que vive extrañamente en los recuerdos que le traen las melodías, las voces de un pasado vivido con esa extraña intensidad, dentro de mí.

14 comentarios:

Inma dijo...

Si me dejas una dirección de correo electrónico me gustaría explicarte algo. No te pido que expongas algo personal en mi página, te dejo aquí la mía para que me mandes una a la que pueda escribirte, en privado, si te parece bien y si te apetece, en ese caso te ruego que borres este comentario.
inmapussycat@yahoo.es

Stalker dijo...

Inma, te escribo ahora mismo.

Abrazos

ana dijo...

a veces he tenido la sensación, al leer algo, al escuchar algo, de que estaba siendo totalmente descubierta, de que ahí estaba yo abierta, tendida. cuando tenía 17 años y leí a virginia woolf quedé completamente fracturada, pues lo que allí encontré era a mí misma, y era una sensación doble, porque no era sólo el sentirse identificada con lo que allí había escrito, sino también que me identificaba con quiern lo había escrito, porque algo en mí me decá "pero si esto, precisamente esto, es lo que yo iba a escribir".

¿sentirse desarraigada? si consigo sentir hasta ese punto que tú describes la música o la literatura me sucede que siento una profunda unión con esa música y esa literatura, así que en ese sentido suge un arraigo con respecto esa obra de arte. para mí el desarraigo (que podríamos llamarlo incomprensión o soledad) me aparece cuando intento comunicarle a alguien ese sentimiento y ese alguien me responde con su desinterés (indiferencia voluntaria)o su incapacidad para llegar a lo que yo sentí (indiferencia involuntaria)

Stalker dijo...

Me gusta tu distinción entre indiferencia voluntaria e involuntaria.

Es cierto que uno puede arraigar en una obra o un autor, y sentirse perdido en el mundo. A mí me ocurre que el presente no me ofrece la tonalidad emocional, las canciones que secretamente me pertenecen y definen. Este puñado de cantantes franceses, todos ellos muertos salvo Moustaki, representan para mí una época por la que siento un intenso afecto y una gran identificación. También un lugar: digamos París años cincuenta y sesenta...

Estos autores de canciones y músicos se caracterizaban por una relación muy diferente con su arte: una relación de intensidad desconocida en la canción de autor española o sudamericana. De intensidad interpretativa, también. De vivir en la piel de la melodía, de habitar la música como quien habita una trinchera; no otra cosa es cantar a quemarropa los males del hombre y tratar de exorcizarlos, sea a través de un discurso ostensiblemente declamatorio (Brel, Ferré), irónico o lúdico (Trenet, Brassens) o desde el desgarro de vivir (Barbara, Piaf). Cada uno a su modo, un mundo impresionante y riquísimo. Lástima que las nuevas generaciones pasen de ellos y se conformen con la alienación del pop anglosajón (que también ha dado cosas excelentes, por supuesto)

Sorel dijo...

Interesante post.
Quizàs estéis de acuerdo conmigo en que esta música mantiene viva la época y a las personas que la crearon, pues ambos perviven todavía en toda la gente que la escucha y la ama.
Cada vez que alguien escucha La dame brune, Quand on a que l'amour, Le paraplui, Nathalie, etc, por arte de magia sus autores y su época vuelven a la vida, del mismo modo que la música traslada al oyente a esa época, a esos sentimientos.
Es decir, que la llama sigue encendida, pero a veces parece no calentar bastante, ¿no? :)

Yo màs que desarraigo, lo que me siento es afortunado y agradecido por haber conocido a estos genios y por todo el placer que me han dado, aunque a veces también me pesa esa sensación de ser como el Albatros del poema, esa sensación de exilio, de ser un extranjero.

P.S.
¿No os da envidia pensar que haya gente que va a escuchar por primera vez a Barbara, Brel, Brassens? ¿No daríais lo que fuese por volver a vivir ese momento tan especial, ese milagro?

Stalker dijo...

"P.S.
¿No os da envidia pensar que haya gente que va a escuchar por primera vez a Barbara, Brel, Brassens? ¿No daríais lo que fuese por volver a vivir ese momento tan especial, ese milagro?"

Ay, Sorel, tienes más razón que un bendito. Mi respuesta es afirmativo: Sí, pero no envidia. Siento una especie de felicidad diferida, proyectada en otro. Me anticipo a la felicidad de su recepción,a su estremecimiento, y disfruto de antemano.

Por desgracia, y como bien sabes, son pocos los que quieren vivir ese milagro y conocer a estos autores. Pienso que es una música poco afín al espíritu mediterráneo y que nuestro tiempo no es propicio a ese derroche de pasión, a hacerse polvo el alma en el escenario cada vez, a esa anquilación del alma y esa crítica feroz del mundo circundante...

Siempre he dicho que en lengua española no tenemos cantautores de este calibre. Aquí tenemos flamenco, en sudamérica tango, son cubano, etc. Otro géneros, maravillos, otras maneras de sentir. Pero esto que hicieron los franceses entre 1930 y (por poner una fecha) 1990 es algo que no tiene nombre y que sólo ellos han hecho (con la excepción de Paolo Conte, francés por vocación ;)

Los pocos que se acerquen a ese mundo descubrirán, en efecto, el milagro.

Gracias por compartir esta música y por estar ahí, Sorel. De veras.

Abrazos

Fackel dijo...

La verdad es que no tengo nada que añadir. ¡Lo decís todo! Lo curioso y pasmoso (cuanto oso) es que gente tan joven como la mayoría de vosotros, que no ha conocido como yo, ni los 50 ni los 60, sienta tanta veneración, atracción e impacto con esos géneros musicales y esas figuras. Sí, fueron años muy creativos en el panorama de la canción, también de la novela, no olvidar, y no digamos en el de la polìtica de calle. Esas figuras lo tenían todo: textos extraordinariamente expresivos, composiciones musicales de altura, tonos de voz que ni te cuento. De ahí que a algunos nos sigan gustando cantores del presente que suenan como aquellos (ya cité en su día a Paolo Conte y a L Cohen, por ejemplo, o a Van Morrison) Esos trovadores de la canción sintetizaban la época. Piaff a mi me hace llorar todavía. Así que agradecido quedo por esa labor tuya, Stalker, de recuperación de la memoria histórica (que se jodan aquellos a quienes no les guste el término)

Stalker dijo...

Me gusta, Fackel, tu irreverencia. Y estoy de acuerdo con ella, además.

Quizá vivimos en el pasado o se trata de otra cosa: quizá son autores que nos hablan en presente. Dices que aún nos gustan cantautores del presente como Paolo Conte y Leonard Cohen. Entiendo por presente el hecho de que están vivos, pues no hay que olvidar que Conte y Cohen fueron estrictos contemporáneos de Brel y Barbara y pertenecen a la misma generación, con la diferencia de que los primeros siguen en activo y los segundos murieron, a los 49 y 67 años respectivamente.

Siempre he pensado que estarían haciendo de vivir. Tengo una idea muy clara de una posible evolución en la obra de Barbara, hacia canciones más libres, "líquidas", con fluctuaciones permanentes de tonalidad ya apuntadas en el trabajo de 1996. Canciones como "Fatigue" anunciaban una nueva época que no pudo dar plenamente sus frutos en un siguiente disco.

En cambio, Brel es para mí un enigma, porque murió en 1978 y no sé cómo habría atravesado el "desierto" de los ochenta, con los sintetizadores y baterías programadas. Se me hace imposible imaginar cómo sonaría hoy, qué podría ofrecer, por ejemplo, en un disco editado este mismo año, como ha hecho un septagenario Paolo Conte y arrima con hacer Leonard Cohen.

En fin, divagaciones...

Saludos, Fackel, ya sabemos algo más de tu ubicación anímico-epitelial, y de tu edad, si es cierto lo que dices. (Yo me siento como un sobrino tuyo, no te rías)

Anónimo dijo...
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Stalker dijo...

Dicho y hecho, Fackel.

Acabo de escribirte.

¡abrazos, tío!

Tänzerin dijo...

Entiendo perfectamente la melancolía con la que hablas, te falta algo que llene con esa intensidad el vacío diario. En una primera lectura pensé que te refugiabas en el pasado para huir de un presente que describes como árido.
Pero volviendo a leerte la verdad es que la pasión, la fuerza interpretativa de esos autores que has traído es tan espectacular, que siento esa cercanía a un tiempo que no hemos vivido, y que se adivinaba (musicalmente hablando) más auténtico, con más poesía y más entraña sacudida.
Me ha fascinado Leo Ferré, me ha emocionado realmente, un piano puede deshacernos cuando se cuela por alguna brecha -o herida- mal cicatrizada.
Espero que tu tristeza no crezca con estas voces, tan solo que se sienta acompañada, con calor, pero sin demasiada nostalgia -de esa que hace daño-.
Es hermoso darse y compartir, y lo que me confesabas hace poco diciéndome que te sentías pobre es absolutamente errado. Acabo de escuchar estas canciones ochocientas veces seguidas, compulsivamente. Lo que muestras -a gente que como yo desconoce esas voces- es algo así como abrir un cajón y encontrarse una joya inesperada.
Abrazos

Stalker dijo...

Tänzerin, mensajes como el tuyo ayudan a continuar... gracias de veras.

Fíjate que estaba seguro de que Ferré te gustaría, porque, gustándote Panero y De Ory, muy afectos a poesía francesa y el surrealismo, es lógico que haya conexión con Ferré, que cantó a los poetas del otro lado de los Pirineos y era poeta él mismo. Tenía el pálpito de que te iba a gustar y me alegro de que mi intuición se haya revelado verdadera. Veré si traigo más cosas de Ferré por aquí y si me animo a traducir alguna canción...

Abrazos

Tänzerin dijo...

Efectivamente Ferré me ha cautivado, ya he hurgado en youtube y en el emule buscando material suyo. Sabes una cosa, me gustaría muchísimo conocer la letra de la vie d'artiste,la he buscado pero sólo la encuentro en francés y mis conocimientos están tan oxidados que soy incapaz de entender el texto.
(toma indirecta! jaja..)
Saludos

Stalker dijo...

¡Es una indirecta muy directa, Tänzerin! Cuando tenga un segundo la traduciré para ti...

De hecho, me gustaría tener más tiempo para traducir más cosas de Barbara, Ferré, Brel e incluso Brassens... a ver qué puede hacerse...

Abrazos

 
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