sábado 4 de julio de 2009

El pánico



miércoles 1 de julio de 2009

La flor del Buda



Preguntado por las ultimidades, por el sentido final de cuanto existe, el Buda arrancó una pensativa flor del suelo y la contempló, sonriendo. Dicen que sólo un criado loco comprendió este gesto –el más bello de la historia.
Qué son las elucubraciones de nuestros filósofos al lado de un acto tan grande –arrogancias, sofismas, retóricas de alcantarilla.

domingo 28 de junio de 2009

Un soplo de vida. Clarice Lispector



Esto no es una lamentación, es el grito de un ave de rapiña. Irisada e inquieta. Un beso en la cara muerta.
Escribo como si fuese a salvar la vida de alguien. Probablemente mi propia vida. Vivir es una especie de locura que la muerte comete. Porque en ellos vivimos, vivan los muertos.
De repente las cosas no tienen por qué tener sentido. Me satisfago en ser. ¿Tú eres? Estoy seguro de que sí. El sinsentido de las cosas me provoca una sonrisa de complacencia. Todo, sin duda, debe de estar siendo lo que es.
Hoy es un día de nada. Hoy es hora cero. ¿Existe por casualidad un número que no sea nada? ¿Qué es menos que cero? ¿Qué comienza en lo que nunca ha comenzado porque siempre era?, y ¿era antes de siempre? Me adhiero a esta ausencia vital y rejuvenezco por entero, al mismo tiempo contenido y total. Redondo sin principio ni fin, soy el punto antes del cero y del punto final. Pero al mismo tiempo todo es tan fugaz. Siempre fui e inmediatamente dejaba de ser. El día transcurre a su aire y hay abismos de silencio en mí. La sombra de mi alma es el cuerpo. El cuerpo es la sombra de mi alma. Este libro es la sombra de mí. Pido la venia para pasar. Me siento culpable cuando no os obedezco. Soy feliz a deshora. Infeliz cuando todos bailan. Me dijeron que los lisiados se regocijan y también me dijeron que los ciegos se alegran.
Nunca la vida ha sido tan actual como hoy; por un tris no es el futuro. El tiempo para mí significa disgregación de la materia. La putrefacción de lo orgánico, como si el tiempo fuese un gusano dentro de un fruto y le robase al fruto toda su pulpa. El tiempo no existe. Lo que llamamos tiempo es el movimiento de evolución de las cosas, pero el tiempo en sí no existe. O existe inmutable y en él nos trasladamos. El tiempo pasa demasiado deprisa y la vida es tan corta. Entonces cultivo una especie de tedio. Saboreo así cada detestable minuto. Quiero multiplicarme para poder abarcar incluso las áreas desérticas que dan idea de inmovilidad eterna. En la eternidad no existe el tiempo. Noche y día son contrarios porque son el tiempo y el tiempo no se divide. De ahora en adelante el tiempo será siempre actual. Hoy es hoy. Me sorprendo y al mismo tiempo desconfío de tanto que me es dado. Y mañana tendré de nuevo un hoy. Hay algo doloroso y tajante en vivir el hoy. El paroxismo de la nota más fina y alta de un violín insistente. Pero está el hábito y el hábito anestesia. El aguijón de la abeja del día floreciente de hoy. Gracias a Dios, tengo qué comer. El pan nuestro de cada día.
Querría escribir un libro. Pero ¿dónde están las palabras? Se agotaron los significados. Nos comunicamos como sordomudos con las manos. Querría que me diesen permiso para escribir a un son arpado y agreste la escoria de la palabra. Y prescindir de ser discursivo. Así: polución.


Un soplo de vida, Clarice Lispector

viernes 26 de junio de 2009

Del mirar esclavo



"Se puede decir, sin exagerar, que lo audiovisual sirve para no mirar o, mejor dicho, para no ver. El mirar acarrea hoy una intencionalidad demasiado esclava, acorde con la pulsión consumista dominante. Genera, desde la infancia, una dependencia mecánica, paradójicamente exenta de atención. Por eso, este mundo de mirones creados por el audiovisual produce la anestesia de la imagen. Consecuencia: nuestro ojo cada vez percibe menos la entraña del mundo, su latido invisible, su misterio, su alteridad constitutiva"

Víctor Erice

lunes 22 de junio de 2009

Filtraciones, poemas de Hugo Gola




Aquello que no se puede
aquello que no es posible
aquello que nadie puede
precisamente
aquello
que ya no puedo
ni tú puedes
ni él
aquello
precisamente
que no puede nadie
ni hoy
ni nunca
precisamente aquello
aquello es
precisamente
precisamente

***

Del mirar vacío. Del andar
vacío. Sin palabras. ¿A quién?
¿Al polvo? ¿Al viento? ¿Al río?
¿A las tumbas?
Retirado. Recogido. Pertrechado.
Aguarda. Para que nada hiciera
mella. Pero todo lo hacía.
Los pasos. Recorrer. El polvo
un día. Otro día. Y el calor.
Mientras. Mientras. Todo era
mientras. Lo supo. Lo quiso.
El río, las tumbas, el camino.
Nunca nadie. Nada allí pudo.
Ser. ¿Para qué, ya? Se cierra
el círculo cuando
la noche
cae.

***

Oigo un salmo
un rezo
una plegaria
enardecida

Oigo gruñir al viento
que forcejea
y pasa
veo el sol
soleando
la mano
prisionera

Todo lo que tocas
gime
y la palabra lenta
dice
no hay piedad para nadie.

***

El naufragio
es lo real

buscas
a tientas
otra
aureola

inútil

sin
vibración
se estrechan
pasos
y miras

la fatiga
impera

viernes 19 de junio de 2009

¿A qué cuadro te irías a vivir?



Os propongo un juego, o mejor dicho un gesto. ¿A qué cuadro os iríais a vivir? ¿Qué cuadro habitaríais? ¿Os llevaríais algo a él?

Esta entrada será actualizada con vuestros cuadros y lo que os queráis llevar a ellos. Basta con que colguéis el enlace de la imagen y las palabras, y así nos vamos todos a ese otro mundo.

No hace falta decir que será más divertido si comentamos los cuadros de los demás y cómo nos cuadran-descuadran con la personalidad del nuevo inquilino que pernocta en ellos.

En mi caso, me iría a vivir a este cuadro de Hokusai. No ha sido fácil decidirme porque hay una pléyade de pintores que me convocan de modo diferente, pero al final me voy a contemplar el monte Fuji y tocar la flauta.

Me llevo dos poemas breves:

Estar tan vivo…
¡Qué cosa tan misteriosa...!
A la sombra de los cerezos.

Issa

El perplejo

"Lleva el alma de regeso a casa", aconseja
el sabio tibetano

y si el alma extravía los pasos en el camino
y si no hay camino
y si no hay casa
y si no hay alma que llevar de regreso a casa

Rómulo Bustos

Y esta pieza de sakuhachi.



Ana Hidalgo





Habitaría este cuadro de Zao Wou-Ki. Y me llevaría mi cuerpo, otro cuerpo que estuviera junto a mi cuerpo, la sinfonía 3 de Gorecki y el Jérémiades de Wim Mertens.

Martha




Puesto que el Chagall ya lo eligió en su época otra niña de provincias, yo elegiría esta "Condición humana" de R. Magritte, aún a riesgo de crear un bucle mimético-espacial sin salida: ¿cómo salir del cuadro dentro del cuadro, que a su vez...? :)

Me llevaría "El Testamento" de François Villon, la foto de André Gide con capa y sombrero, las palabras hermosas que alguien me escribió una vez.

Ella


Me gustan los trenes, me encanta el paisaje en movimiento. El vértigo. La rapidez de los avances de los siglos XIX y XX, que no nos dejan pensar ni vivir. Quiero estar en ese cuadro sólo para parar un momento.



Raúl Quinto



Me iría esta noche a este cuadro de Brueghel el viejo. Mañana seguramente a otro.

Me llevaría un cuaderno y un bolígrafo para tomar notas en las esquinas. Tararearía la música que ellos tocaran, recitaría sus poemas. Sería uno más en la fiesta de los locos.

Mariel

Muchas tardes, me siento en el piso del museo en una sala solitaria y se detiene el tiempo y poco a poco entro en este cuadro de Mark Rothko. Hace años que lo hago. No me quedaría a vivir en él porque lo necesito. Necesito que me ilumine, me serene, me subleve, me interpele y me asista. Para eso tengo que mirarlo. No llevo nada, más de lo que puedo juntar de mí misma. Regreso a casa con los pedazos de mí misma transformados.

Búfalo Solsona



sean scully, saba.

me gusta porque para mí es la reconciliación entre la cebra y la mosca, siendo yo la mosca.

me gusta porque reinterpretar este cuadro me lleva a un mundo verdaderamente animal.

cuando consigo interpretarlo desnudo de idea, somos mi gata y yo. nada más.

(...)

Lola Torres Bañuls



Me llevaría una melodía de flauta.

Y como el día sería muy largo, me llevaría ALtazor de Huidobro para volverlo a leer en voz alta.

He recogido este fragmento un poco al azar.


Hay palabras que tienen sombra de árbol/
Otras que tienen atmósfera de astros/

Hay vocablos que tienen fuego de rayos/
Y que incendian donde caen/
Otros que se congelan en la lengua y se rompen/
( al salir
Como esos cristales alados y fatídicos/
Hay palabras con imanes que atraen los tesoros/
( del abismo
Otras que se descargan como vagones sobre el
( alma
Altazor desconfía de las palabras/
Desconfía del ardid ceremonioso
Y de la poesía/
Trampas/
Trampas de luz y cascadas lujosas/
Trampas de perla y de lámpara acuática/
Anda como los ciegos con sus ojos de piedra/
Presindendo el abismo a todo paso/

Y nada más. No me llevaría nada más. Pero eso si, tendría que regresar en un día.



LUG



La elección de un cuadro: Edward Hooper: Mediodía (High Noon, 1949).

Necesito de los espacios cerrados y las casas con puertas. Las ventanas no sólo se hicieron para que entrara el aire. Son espacios de cierre. Yo vivo en la casa y puedo ser ella, la mujer de la puerta. No (me) llevo al cuadro nada más que esa bata. Y mis dedos. Alguien más vive dentro. Pero están cerrados en sus habitaciones. Oigo sus voces como en una reunión-blog. Escribo con mis dedos en las paredes. Pinto con algún color (Más Zao Wou-Ki que Rotkho). Y en la hora del mediodía me asomo a la puerta o a la ventana. Todos nos asomamos, respiramos el sol. A veces rendimos pleitesía al encuentro en el patio con una botella de vino sabiendo que debemos volver a la felicidad de nuestro encierro.



Jesús G.

Creo que mi rincón para perderme sería el Night-Hawks de Edward Hopper. Y leería eternamente en un rincón del bar, Aullido de Allen Ginsberg. Siempre aleatoriamente, abriendo las páginas al azar.





Portinari

Creo que viviría aquí, al menos durante una temporada; me costó decidirme, porque creo que todos esos cuadros que voy guardándome son igual de habitables, pero la mer c'est la mer.
De llevarme creo que no me llevaría nada más. Allí tengo el silencio, el mar, tengo música y compañía, la mía. Lo que sí pediría antes de irme al cuadro sería saber todos los secretos del mundo, y tener una memoria que me permita vivir las cosas a flor de piel y no perderlas nunca. La atemporalidad ya me la trae el mar a la arena.




Jerry

Me voy unos días a vivir en el cuadro “Christina’s World” de Andrews Wyeth.Para ver si es cierto que cada brizna se corresponde con una pincelada, como Durero y su Liebre.Para hablar con Christina acerca de su lucha por llegar a casa arrastrándose y de sus porqués.Para comprobar quién sería yo sin haber leído, escuchado música, visto películas y sin amigos ni familia. En otra vida, y quizás quedarme, no lo sé. A lo peor me doy cuenta de que en mí hay bien poca cosa real y primigenia, y regreso.Vivo en la caseta de la derecha.



Susana



Por mi parte, y como no conocí a aquella niña, me iría a vivir a la mayoría de los cuadros de Chagall. Me atrae mucho "the poet with birds", pero finalmente me he quedado con "The rest". Allí, hoy, sin ir más lejos, me llevaría la música de Silvia Pérez Cruz con Ravid, todo Haendel (sobre todo el Son nata a lacrimar y el Xerxès) y alguno de aquellos libros que en cada relectura ofrecen nuevas visiones y por ello no se acaban nunca; probablemente optaría por Rayuela, de Cortázar). Ah! Y, claro, me llevaría un ordenador, para no perderos de vista!

Bashevis



Podría enterrarme en la arena con el perro de Goya… pero sinceramente ahora no esquivo, no me evado, no me hundo. Me quedo con los pies en la tierra… hundidos en la tierra. Y un garrote en la mano. Matando a golpes a la condición humana… ¿y música? La música la ponen los garrotazos, respiraciones entrecortadas, sollozos y esfuerzos. Esputos sangrantes y lejos, muy lejos, los gritos de un perro que se hunde en silencio.

Gio



YO QUIERO SER LA CHICA DEL BESO DE KLIMT...QUIERO VIVIR ESE MOMENTO SIEMPRE...RESPIRAR ESE AMOR COMO ELLA LO RESPIRA...ACARICIAR LA MANO COMO ELLA LA ACARICIA...RODEAR EL HOMBRO COMO ELLA LO RODEA...SENTIR ESA PAZ, ESA CALMA QUE ELLA SIENTE...

Òscar Solsona



"paisaje de navarra", de Òscar Solsona (1998).

adjunto una obra que me acompaña desde que la hiciera en 1998. para abrir la siguiente reflexión sobre las obras, menores o no, de nuestras casas:

efectivamente, la pintura ha de vivir en uno y viceversa. eso lo consiguen las obras que conviven con nosotros, que hemos mirado al detalle una y mil veces.

y de su importancia nos damos cuenta en la muda, cuando mudamos. que, imposible a la vista, quedan impregnadas en nuestra recámara estas obras (originales o no, a veces, el dibujo de uno de nuestros hijos cuando eran chiquitos)...

a fin de cuentas, nuestro pasar, no deja de ser un museo de pequeñas emociones que nos empujan y convocan...

Rubén Martín



"Perfil azul" de Redon. A otros les puede sugerir ascetismo, pero a mí ese tono dorado me dice muchas cosas: riqueza espiritual, sí, pero también la riqueza de los sentidos, el destello del interior del cuerpo y del placer. Me iría dentro de este cuadro, con el "Cántico espiritual" y acaso las "Elegías de Duino" en bilingüe para aprender alemán. Quien quisiera visitarme sólo tendría que cerrar los ojos y ahondar en su propio cuerpo.

Pepe Maiques



"Paisaje", García Ferrando

ahí está siempre. desde que tengo recuerdo de casa de mis padres. ha viajado conmigo en sucesivos traslados a diferentes casas. ahora lo veo enfrente de mí, con su cambiante luz, según alumbre el día. es la ventana que da a un paisaje que conozco bien y que no he visto nunca. aunque no es verdad, es cierto. sé que esa casa y esa montaña están en castellón. las he visto desde el tren de valencia a barcelona varias veces. reconozco que ahora, en verano, al caer la tarde es cuando tiene la mejor vibración de las cosas vivas.

Adolfo



hay muchos pero ya vendran vease con el poema de unamuno. o angel gonzalez ahi queda
su antitesis ya sabeis.... a pensar

martes 16 de junio de 2009

Entre los muros blancos, sin lágrima. Poemas de Danielle Collobert



añade sin cesar
construye
tenacidad del aliento
acumula
persigue
ávido
sin cesar
del aliento a la palabra
el mismo camino
el regreso aún
la repetición evidente
frágil
incierta
alargar la traza – prolongar
en alguna parte
en otro lugar
no borrar – borrarse
palabras además
la sangre – aún acuñar
palabras aún
trazar
para retrasar el acercamiento
fuera del alcance del silencio
blanco infinito
lucha – con la palabra – necesaria
única necesidad
lucha vana
agotamiento
sin salida

***

Siempre movimiento
De lo violento a lo imperceptible –lo inmóvil – lo inmóvil
Nunca – fingiendo fijeza, a lo sumo – fricción
Invisible en todo su cuerpo
Invisible – para no ver
Nunca visto desde donde él ve
No visto – el temblor
Sin presa – liso – sin derrame
Sin lágrima – ni sudor – estallido – ni estremecimiento – el
Frío
Inanimado – no – en algún lugar el nervio del dolor –
En algún lugar la respiración.

***

entre los muros blancos – la misma angustia cien veces encontrada – bloqueada en el instante – el tiempo denso –fugitivo – tras el que hay que caer de nuevo – cada vez –en la confusión – el magma – el trayecto perdido de un pensamiento al otro – en todos los sentidos – lo cotidiano real – el ensamblaje incierto del mundo – en la mente o al fondo-
en algún lugar

en alguna parte – ese lugar buscado desde hace tanto – tantos intentos – viajes al interior – la mayoría de las veces con ideas de agresión – tomar por asalto ese lugar - aplastarlo destruirlo de una vez por todas – que sólo quede una superficie lisa – aflorando a la mirada – a los labios – dócil a la voz aplacada – dormida – nada que pueda interrumpir el sueño – atascada – o el entumecimiento – esta vez las manos podrán transcribir con dulzura las palabras – sin crispación repentina – sin desgarramiento imprevisto