martes, 3 de septiembre de 2013

Prisma


campo de galaxias fotografiado por el Hubble


PRISMA

 
1.
¿Quién puede decir lo que es el mundo? El mundo
fluye, por lo tanto es
ilegible, los vientos cambian,
las grandes placas mudan y cambian invisiblemente-

 
2.

Polvo. Fragmentos
de roca agrietada. En la que
el corazón expuesto construye
una casa, memoria: los jardines
manejables, a pequeña escala, las camas
húmedas a la orilla del mar-

 
3.

Al acoger
a un enemigo, a través de esas ventanas
uno acoge
el mundo:

aquí está la cocina, aquí el estudio en sombras

Significado: soy el amo aquí.

 
4.

Cuando te enamoras, decía mi hermana,
es como ser golpeada por un rayo.

Hablaba con esperanza,
para atraer la atención del rayo.

Le recordé que estaba repitiendo exactamente
la fórmula de nuestra madre, que ella y yo

habíamos discutido en la infancia, porque ambas sentíamos
que lo que se veía en los adultos

no eran los efectos del rayo
sino de la silla eléctrica.

 
5.

Acertijo:
¿Por qué mi madre era feliz?

Respuesta:
Se casó con mi padre.

 
6.

"Chicas", decía mi madre, "deberíais casaros
con alguien como vuestro padre".

Éste era uno de sus comentarios. Otro era:
"No hay nadie como vuestro padre".

 
7.

De las nubes ahuecadas, templados hilos de plata.

Inverosímil
amarillo de los olmos, venas
de mercurio que fueron cauces de ríos-

Y otra vez la lluvia, borrando
huellas en la tierra húmeda.

Un camino implícito, como
un mapa sin encrucijadas.

 
8.

La implicación era: es necesario abandonar
la infancia. La palabra "casarse" era una señal.

También podías concebirla como un consejo estético;
la voz del niño era pesada,
no tenía registros bajos.

La palabra era un código, misteriosa, como una piedra de Rosetta.
También era una señal de tráfico, una advertencia.
Podías llevar algunas cosas como dote.
Podías llevarte tu parte pensante.

"Casarse" significaba que tendrías que acallar ese pensar.

 
9.

Noche de verano. Fuera,
sonidos de una tormenta de verano. Luego el cielo se aclara.
En la ventana, las constelaciones del verano.

Estoy en cama. Este hombre y yo
estamos suspendidos en la extraña calma
a menudo inducida por el sexo. Inducida por buena parte del sexo.
El anhelo, ¿qué es? El deseo, ¿qué es?

En la ventana, las constelaciones del verano.
Antes era capaz de nombrarlas.

 
10.

Abstractas
formas, patrones.
La luz de la mente. Los fríos, severos
fuegos del desinterés, curiosamente
bloqueados por la tierra, coherente, brillando
en aire y agua;

las elaboradas
señales que decían ahora siembra, ahora recoge-

 Podía nombrarlas, tenía nombres para ellas:
dos cosas distintas.


11.

Fabulosas, las estrellas.

Cuando era niña sufría de insomnio.
En las noches de verano mis padres me dejaban sentarme junto al lago;
llevaba al perro como compañero.

¿Dije "sufría"? Era el modo en que mis padres explicaban
gustos a su juicio
inexplicables: mejor "sufría" que "prefería vivir con el perro".

Oscuridad. Silencio que anulaba la mortalidad.
Las barcas amarradas subían y bajaban.
Con la luna llena a veces podía leer los nombres
de chica
pintados en los laterales de las barcas:
Ruth Ann, Dulce Izzy, Peggy querida-

No iban a ninguna parte aquellas chicas.
No había nada que aprender de ellas.

Extendía mi chaqueta en la arena húmeda,
el perro se acurrucaba a mi lado.

Mis padres no podían ver la vida en mi interior;
cuando la escribía, corregían la ortografía.

Sonidos del lago. Los balsámicos, inhumanos
sonidos del agua lamiendo el muelle, el perro buscando rastros
en algún lugar
entre la hierba-

 
12.

La tarea era enamorarse.
Los detalles concernían a cada cual.
La segunda parte consistía
en incluir en el poema ciertas palabras,
palabras extraídas de un texto específico
sobre un tema completamente diferente.

 
13.

Lluvia de primavera, luego una noche de verano.
La voz de un hombre, luego la voz de una mujer.

Crecías, un rayo te golpeaba.
Al abrir los ojos, estabas unida para siempre a tu
verdadero amor.

Sólo ocurría una vez. Luego se ocupaban de ti,
tu historia concluía.

Ocurría una vez. Ser golpeada por el rayo era como ser vacunada;
el resto de tu vida eras inmune,
estabas a salvo.

A menos que el golpe no fuera lo suficientemente profundo.
Entonces no te vacunabas, te volvías adicta.


14.

La tarea era enamorarse.
El autor era mujer.
Al ego había que llamarlo alma.

La acción tenía lugar en el cuerpo.
Las estrellas representaban todo lo demás: sueños, la mente, etc.

El amado se identificaba
con el yo en una proyección narcisista.
La mente era una trama secundaria. Conversaba y conversaba.

El tiempo se experimentaba
menos como narrativa que como ritual.
Lo que se repetía adquiría peso.

Algunos finales eran trágicos, y por lo tanto aceptables.
Todo lo demás era un fracaso.

 
15.

Engaño. Mentiras. Adornos que llamamos
hipótesis-

Había demasiadas carreteras, demasiadas versiones.
Había demasiadas carreteras, ningún camino-

¿Y al final?

 
16.

Enumera las implicaciones de "encrucijada".

Respuesta: una historia que tendrá moraleja.

Pon un contraejemplo:

 
17.

El yo acabó y empezó el mundo.
Eran del mismo tamaño,
proporcionados,
uno reflejo del otro.

 
18.

El acertijo era: por qué no podíamos vivir en la mente.

La respuesta era: se interpuso el obstáculo de la tierra.


19.

La habitación, en silencio.
Es decir, la habitación estaba en silencio, pero los amantes respiraban.

Del mismo modo, la noche era oscura.
Era oscura, pero las estrellas brillaban.

El hombre en la cama fue uno de los muchos hombres
a los que entregué mi corazón. La entrega de una misma
no tiene límites.

No tiene límites, aunque se repite.

La habitación, en silencio. Era un absoluto,
como la noche negra.

 
20.

Noche de verano. Sonidos de una tormenta de verano.
Las grandes placas mudan y cambian invisiblemente-

Y en la habitación oscura, los amantes duermen abrazados.

Somos, cada uno de nosotros, aquel que se despierta primero,
el primero que se mueve y observa, ahí, en la primera luz del día,
al extraño.

 
Louise Glück (trad. Stalker)
 
 
 
.

20 comentarios:

Vera Eikon dijo...

"la entrega de una misma no tiene límites"...del mismo modo la poesía tampoco los tiene, puesto que la poesía es ante todo entrega...Gracias por compartir. Un abrazo, Stalker.

PÁJARO DE CHINA dijo...


qué maravilla, Stalker. gracias. tremenda tu traducción (un rayo que inmuniza). y la imagen ...

ahora salís al cielo para hablar y es como cuando lo hacías con la palma de la mano besando un árbol.

como un plano cenital y un primerísimo primer plano, al mismo tiempo.

un abrazo tan largo.

PÁJARO DE CHINA dijo...


P.S.: y tus vidas femeninas imaginarias, tan reales, delicadísimas, tienen que ser un libro.

Luis González dijo...

De nuevo aplauso por la selección y, en lo que toca, por el papel de traductor. Atrapa la reflexión de Louise Gück, sus imágenes y los cierres de voz en el borde de pequeños abismos. Me provoco risa - no sé si nerviosa - el 13: " "Crecías, un rayo te golpeaba. Al abrir los ojos, estabas unida para siempre a tu
verdadero amor.

Sólo ocurría una vez. Luego se ocupaban de ti, tu historia concluía.

Ocurría una vez. Ser golpeada por el rayo era como ser vacunada; el resto de tu vida eras inmune,
estabas a salvo.

A menos que el golpe no fuera lo suficientemente profundo. Entonces no te vacunabas, te volvías adicta".

En lo específico de esa experiencia de mujer, en cierto contexto etc., yo encuentro un hueco en el que meterme. Quizás uno sigue en determinadas dinámicas intelectuales o emocionales por una inmunización insuficiente. Lo sospechaba.

Abrazos

Lola dijo...

Me ha encantado. Gracias.

"Mis padres no podían ver la vida en mi interior;
cuando la escribía, corregían la ortografía". Que revelador...

Yo leí una frase que decía: "El hogar debería de ser como el corazón de una paloma" Pero no sé su autor.
Estas líneas me lo han recordado un poco.

Gracias Stalker.

Un abrazo

Stalker dijo...

Vera Eikon:

lo creo en verdad!

por eso mismo los intentos de limitar ese hecho estético al verso o a la letra escrita me parecen, a veces, tan empobrecedores. No hay límites y la poesía pueden ser muchas cosas, más allá o más acá de las palabras. Impronunciables cosas pequeñas que palpitan por debajo de la seda del lenguaje. Aquí y allí, dentro incluso: toda esa vida cálida que espera a despertar, que ya despierta

un abrazo!

Stalker dijo...

Querido Pájaro de China:

qué deliciosa operación de montaje has hecho en sólo tres líneas!

y no me sorprende, porque el pájaro de China atraviesa todos los cielos y todos los estratos del vivir y el sentir y es normal que los enlace así, sencillamente, respirando...

el cielo es tan enorme y uno se siente tan pequeñito que sólo nos queda alzar manos infantiles para inventar nuevas constelaciones que resistan a la imposición dogmática de las verdades.

Entre el árbol y el cielo hay el mismo espacio que entre la sístole y la diástole: gramáticas del corazón, expuestas a cielo abierto...

abrazos en torrente!!

Stalker dijo...

Pájaro:

las vidas imaginarias serán, espero, libro!

no un libro para ser publicado y exhibido (nada más lejos de mi pretensión), pero sí para ser compartido como centro de gravedad donde uno pone las miguitas que le han hecho sentir y estremecerse

miguitas que, luego, pueden ofrecerse a la vida alegre de los pájaros que alían estos y aquellos cielos

más abrazos!

ana dijo...

Louise Glück nos atraviesa de diversas maneras, tal como las poetas que respiran en tu corazón.

"Sonidos del lago. Los balsámicos, inhumanos
sonidos del agua lamiendo el muelle, el perro buscando rastros
en algún lugar
entre la hierba-"

me quedo allí- entrelahierba-

abrazos , querido Stalker, siempre escuchando tus rastros.

Stalker dijo...

Luis, bicéfalo!

una inmunización insuficiente... da qué pensar!

gracias por seguir estas miguitas!

un abrazo grande!

Stalker dijo...

Anamaría:

entre la hierba, escuchando los sonidos de cielos aún por deshojar...

dentro nos crece un mundo y un perfume, justo ahí

abrazos!

çç dijo...

Caro Stalker. Ayer haciendo un extraño recorrido por la ciudad pasé por delante de mi antigua librería de barrio, recordando y tomando un pedido. “El iris salvaje”… aconsejado por una pequeñaColosa. Al leer tu obsequio, no se puede decir de otro modo, no, obtengo la ternura que socorre y teme por la poesía. El gozo por lo diminuto. Desde lo diminuto. El agravio de la totalidad. El ensanchamiento siempre, de los valores anónimos y corrientes (sintomizan) esta época enfrascada en el gran acontecimiento, la nada. Superarla, separarla de lo sensible, supongo es tarea de la poesía. De las artes practicadas como algo otro de las técnicas de reproducción y esparcimiento.

Darío dijo...

No se sale indemne de estos cachetazos. No se puede mirar hacia otro lado alguien grita de esta forma.
Un abrazo.

rubén m. dijo...

Menudo (pequeño) regalo nos traes, Stalker! Me ha encantado, absolutamente, el poema, su heterogeneidad abierta y abstracta, sus alfileres de reflexión y precariedad...

"Al acoger
a un enemigo, a través de esas ventanas
uno acoge
el mundo:

aquí está la cocina, aquí el estudio en sombras

Significado: soy el amo aquí."

Confieso que Louise Glück es una de mis incontables lagunas en poesía contemporánea... Alguna recomendación de los libros que han sido traducidos?

Un abrazo prismático

Stalker dijo...

çç:

separar la nada de lo sensible puede ser tarea de la poesía... y quizá también lo inverso, llevar la nada al poema, pero una nada viva, creativa, una nada en éxtasis que abra en lugar de cerrar, que sea cauce y no oclusión...

tanto por aprender aún en lo pequeño...

abrazo!

Stalker dijo...

Darío:

no se sale indemne, en efecto

la poesía es dejarse tocar por la experiencia de los otros: ya sea ésta el derrumbe o la caricia

dejarse tocar

abrazo!

Stalker dijo...

Rubenóvich:

me gusta de Glück cómo hila lo abstracto y lo concreto, lo minuciosamente concreto, en un mismo tapiz, sin solución de continuidad... para mí esta poeta es lo que debería ser la poesía de la experiencia: experiencia en varios estratos vitales y emocionales entrelazados, y no la mera concatenación de banalidades anodinas...

de los cuatro que se han traducido te recomendaría "Averno", al que pertenece este poema...

un abrazo!

alba dijo...

A mí con Louise Glück me pasó algo curioso. La leí y fue como si, mientras tanto, me desprendiera de cosas que ya sabía, como cuando ella dice: "En la ventana, las constelaciones del verano. / Antes era capaz de nombrarlas." Pero después, ya no. Después, sólo me quedaba el poema, delante de mis ojos, irrepetible por otra boca, su experiencia. Algo como así: http://www.youtube.com/watch?v=LBIU2cosqEw

Ha sido, sin duda, uno de mis descubrimientos de año. "Averno" no lo he leído. Lo que tú nos traes es un regalo, siempre tan generoso. Mil gracias, Stalker.

Un abrazo.

Stalker dijo...

Alba:

a mí también me pasa algo parecido...

te desprendes de algo... y ese desprenderse ya crea el espacio para la acogida, hay en él el don de la hospitalidad

luego te acercas a ese silencio irrepetible, el de la lengua acallada que acaba de pronunciar el poema más allá, siempre más allá de lo enunciable, en la lengua otra que, como dices, es irrepetible...

y el estallido del vídeo de Ori Gersht!

un abrazo fuerte!

Brebis Le Gall dijo...

https://www.youtube.com/watch?v=mUgQR3YBIUU

 
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