sábado, 27 de noviembre de 2010

Más extraño que la bondad



Stranger than kindness
Bottled light from hotels
Spilling everything
Wet hand from the volcano
Sobers your skin
Stranger than Kindness

You caress yourself
And grind my soft cold bones below
Your map of desire
Burned in your flesh
Even a fool can come
A strange lit stair
And find a rope hanging there
Stranger than kindness

Keys rain like heaven's hair
There is no home there is no bread
We sit at the gate and scratch

The gaunt fruit of passion
Dies in the light
Stranger than kindness

Your sleeping hands journey
The loiter
Stranger than kindness
You hold me so carelessy close
Tell me I'm dirty
Stranger than kindness



Stranger than kindness
Letra: Nick Cave
Música: Blixa Bargeld

11 comentarios:

Jonás dijo...

Soberbio tu comentario en el blog de Luna, ha sido una de las contadas ocasiones dentro de este celebrado mundillo de la auto-publicación -a pesar de que en este caso no cuente con referencias, no he leído a este chico que comentas- en que un post ha conseguido sobrecogerme; grande tu elocuencia.

Incomprensible el respeto, por otra parte, que has demostrado te inspira esta chica.

Pero, bueno, eso ya es una cuestión personal, en la que resultaría grosero entrar.

Un placer conocerte en cualquier caso.

Un saludo.

Jonás dijo...

Por cierto me alegra descubrir que compartimos obsesiones, estupenda selección.

En este momento, precisamente estaba escuchando a Tom Waits, que me imagino también será de tu agrado.

Curiyú dijo...

Debo ser sincero. Jamás me cayó bien este chico. Cuando yo era un tontito dark en los ochenta, me decían que el tipo era un ícono y un fenómeno. Pero claro, yo insistía con The Cure.
Bah, mi amor por The Cure no ha muerto. Es mi primer amor musical, y el último y siempre.
Pero este tema de Nick Cave es impresionante, y ya me trajo a las mientes las oscuridades de Joy Division.
Así que me aboco a la escucha, después de tantos años de haberlo despreciado.
Un abrazo.

Belnu dijo...

Es verdad que ésta es la mejor época de Nick Cave, alguien me lo decía justamente hace un momento, yo he oído cosas que no llegaban a esta altura.

Stalker dijo...

Jonás:

bienvenido.

Las obsesiones, en efecto, nos delatan: nos confirman y nos refutan en un doble movimiento.

Tom Waits ha sido uno de mis "héroes" de la canción. Hace tiempo que no lo escucho y creo que es una buena ocasión para descorchar un Waits añejo y apurar la copa. A tu salud.

Stalker dijo...

Curiyú:

bravo por tu sinceridad. Creo que lo que te ha pasado es que te cae mal, precisamente, el icono, la imagen, la "pose" Nick Cave: también en mí despierta cierta suspicacia o ambivalencia; al australiano le gustan mucho las fotos y habitar cierta posición de "malditismo" que hasta cierto punto considero cómoda.

Pero en la música, letra y discos hay mucho por descubrir y desenterrar: esto es sólo una muestra pero hay mucho, muchísimo más.

También fui fan de The Cure en la adolescencia. Dejé de escucharlos hace mucho tiempo pero hará cosa de tres años pasaron por Barcelona y tuve ocasión de ver un directo impecable y generoso.

Compararlos con los Bad Seeds no sé si tiene mucho sentido porque se trata de formaciones y estéticas muy diferentes por mucho que partan del tronco común del "post-punk" (o como queramos llamarlo). Nick Cave ha ido trazando su itineario entre la convulsión y el susurro, entre la avalancha y la intimidad (la intimidad de la avalancha, en muchos casos).

Repito: celebro tu sinceridad y tu descubrimiento de esta canción,

un abrazo

Stalker dijo...

Belnu:

éste es el Cave de los ochenta. En los años noventa hay discos estupendos como "Let love in" y Boatman's call". Incluso "No more shall we part" es un disco muy muy rescatable. A partir de ahí la deriva musical se hace un tanto más espinosa. Nick Cave and the Bad Seeds me dejan de gustar más o menos cuando Blixa Bargeld abandona la formación (y se nota mucho en el sonido) debido a la incomodidad ante la deriva más comercial que la estaba tomando la banda.

Diría que entre 1984 y 2001 hay un terreno muy fértil para buscar y demorarse en su discografía.

Un abrazo

Laia dijo...

Vuelvo a aterrizar por aquí.
Esta canción me encanta. Otra que es brutal para mí: The carny.
Luz para las noches raras. En mi caso: para las madrugadas antes de ir a trabajar, hace algunos años. La dieta era Nick Cave en los auriculares y un café corto. A veces, también, la canción Total trash de Sonic Youth. Y el milagro de despertar entre el ruido.

(Et bravo por los encuentros extraños en autobuses que vienen del Prat:)

Stalker dijo...

Laia:

The Carny... aún resuena en mis oídos su estrépido, su lentitud, como una avalancha que irrumpiera con parsimonia y lo calcinara todo a su paso. ¿Qué mejor modo de despertar entre el ruido?

Celebro los encuentros y el pequeño mundo que hay en ellos,

un abrazo

rubén m. dijo...

Estoy cuatro días sin asomarme a tu blog y me encuentro una ráfaga de entradas interesantísimas... Tu deuda con Barbara y esta otra con Cave, "más extraña que la bondad".

No había visto nunca este tema en directo, con ese ritmo atropellado y la manera temblorosa de declamar la letra -inquietante como pocas-, nos muestra al Nick Cave más fisurado, alejado de cualquier pose de cabaret. En las grietas como ésta se nos muestra de otro modo: en cierto modo se unen lo que llamas "la convulsión y el susurro". Esta música es un tren interminable en la oscuridad y ráfagas de piel asustada.

un abrazo

Stalker dijo...

Rubén:

celebro que tu sensibilidad ochentera comulgue con estas vísceras expuestas.

En el directo de esta canción Nick Cave me parece sobrio, en equilibrio. Fíjate que me llama más la atención el trabajo de los músicos que lo que hace él mismo. Los músicos, empezando por Blixa Bargeld, hacen algo más fino y sutil de lo que parece: algo extraño, una especie de disonacia armoniosa, como si siguieran la melodia pero exploraran sus bordes, temblorosamente, sin terminar de romper el código, oxidándolo un poco. Suena muy diferente al original, donde todo está más medido y controlado.

Abrazos

 
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