viernes, 6 de marzo de 2009

Tras las huellas de Xenakis. Una aproximación improbable



Hablar de Xenakis es, cuando menos, una empresa difícil y arriesgada; ni siquiera hay trabajos de envergadura sobre este autor que se dediquen a estudiar su obra con cierta minuciosidad. Todo lo que diga, por ahora, parece aproximativo y pobre en comparación con el misterio que hay en esa música. Sin embargo, hay dos hechos claramente reconocibles:
-el primero, el control intelectual que Xenakis, arquitecto de profesión, quiso imponer a su música. Así, la dividió en tres grupos: música estocástica (sometida a la teoría de probabilidades), música estratégica (teoría matemática de juegos) y música simbólica. Quiso recuperar la sobriedad de la Grecia Antigua, su pensamiento riguroso, y desarrollarla con instrumentos contemporáneos. En ese sentido, Xenakis es un neoclásico, y su obra se enraíza poderosamente en una tradición remota. Se han conservado pocos esbozos de la música de la Grecia clásica, y las pocas veces que han sido interpretados, como os podéis imaginar, se han hecho de acuerdo a moldes contemporáneos, porque no tenemos ninguna referencia de cómo sonaban en realidad. Sin embargo, lo que he escuchado es rarísimo, ajeno a cualquier cosa conocida, y se aprecian los ecos de esos encadenamientos de notas en la música de Xenakis. Por lo tanto, por un lado, control, dominio, sobriedad, recuperación de la extrañeza de un mundo perdido.
-el segundo elemento es la insólita violencia de la música de Xenakis, y aquí es donde entra en juego, inevitablemente, su tortuosa biografía. Xenakis participó en la resistencia comunista contra el invasor inglés siendo muy joven; una granada le estalló en la cara y no lograron reconstruirsela bien: por eso, en las fotos, casi siempre aparece de perfil o con un foco que ilumina sólo el rostro "visible". Esa cara "oculta" de Xenakis es de una extremada sensibilidad pero también de un sufrimiento y un miedo incomparables. Por eso hay en su obra un principio rector muy poderoso -el del clasicismo reconstruido, el del rigor matemático- que establece un contraste dinámico con un principio caótico. Siempre hay algo que estalla en su obra, como las bombas que amenazaron su vida, y ninguna fuerza mental puede contener esa pulsión incandescente. Por eso, también, el contraste formal entre la complejidad de las microestructuras -que, como un rizoma, se ramifican hasta el infinito- y la simplicidad lapidaria de la forma genérica y el mensaje expresivo. Incurro en una imperdonable simplificación, pero parece que Xenakis se mueve entre el caos y el orden, entre el pensamiento y la pasión. No logra exactamente una síntesis, porque el impulso del caos amenaza continuamente, pero en ningún caso consigue desvirtuar ese otro elemento apolíneo, hierático. Con todo esto quiero decir que, extrañamente, Xenakis no deja de ser un romántico: un corazón romántico que expresa ideas clásicas en un aparato formal contemporáneo



Iannis Xenakis (1922-2001)

Vuelvo a reproducir el contenido de una entrada antigua a propósito de Xenakis (con mis disculpas a quienes ya lo hayan leído)

Un domingo soleado en una plaza pública. Confluencia asombrosa de tres elementos: el final de un cuento de "Suicidios ejemplares", de Vila-Matas -libro inspirado pero de ejecución dudosa-, el crescendo abrupto de una pieza de música de Xenakis y una desbandada frenética de palomas en un principio apacibles. La realidad ofreció un claro ejemplo de yuxtaposición -que no puede objetivarse pues incluía al observador-, que no comprenderé nunca. Todo ocurrió más o menos así: el suicida de Vila-Matas, ebrio de saudade, se dispone a ser engullido por el mar justo cuando en los cascos el "Aïs" de Xenakis se inmola en una explosión de fuerzas que a lo largo del desarrollo instrumental se adivinaban aletargadas; pero he aquí que el movimiento ascendente de su música -que en Xenakis es construcción de bóvedas inmensas, sugerencia de arquitecturas pavorosas- coincide con el alboroto de varios cientos de palomas que alzan el vuelo y, atrapándome en el vértigo de un movimiento espiral ascendente, se funde con la sangrienta catarsis musical y me deja exhausto, a punto de caer al suelo.Creo que el vuelo o ascensión de las palomas actuó como una aguja que dio una puntada en el tejido de la música, así como ésta creó la atmósfera lóbrega del suicida. En todo caso, interconexiones, trasvases, injerencias de estratos incomunicados.Los difíciles caminos de lo que consideramos azar -que no es sino la ignorancia del complejo entramado de la causalidad- se insinúan en este tipo de situaciones inexplicables. ¿Metafísica de la construcción de lo real o mera casualidad intrascendente? Al Gombrowicz de "Cosmos" le habría encantado este episodio.

P.S. Escribí el fragmento anterior el día 4 de febrero de 2001; hoy, lunes 5 de febrero, me he enterado de que Iannis Xenakis murió ayer en su casa de París, tras una larga enfermedad; murió a las once de la mañana, justo cuando ascendió el "Aïs" majestuoso y se rindió el tributo de palomas. Acaso quienes escuchaban su música en el momento de su muerte vivieron experiencias parecidas.

Y la pieza Metastasis en Youtube:

26 comentarios:

Nuria dijo...

era otro de mis imprescindibles, desconocía su muerte. Ayer. Nos queda su música. Queda.

Fackel dijo...

Hombre, Stalkis, perdón, Stalker, agradezco tu reseña. Es un descubrimiento para mi -ya Ana lo trajo a colación el otro día, creo- pero no una revelación ni una caída del caballo. Supongo que yo ando todavía por los clásicos más clásicos. Ni mi cuerpo ni mi capacidad receptiva siguen a este autor, pero son mis límites. Naturalezas y desarrollos, simplemente.

Un abrazo.

raúl quinto dijo...

stalker, hay un abismo en el medio rsotro, cara oculta de la luna de Xenakis. Como creo que sabes este autor es de lo poquito de música contemporánea que me ha llegado y que me ha gustado y mucho, por todas esas cosas que tan bien has explicado. Concretamente esa pieza que cuelgas (metástasis) la imagino como sombra o cuerpo que proyecta la sombra en alguno de los poemas de una flor que tú conoces. Qué bueno, y qué personaje también. Estoy a un tris de incluirlo en aquella historia idiótica de la que te hablé un día: da el perfil, nunca mejor dicho.

Y el texto de tu cosecha creo que fue lo primero que leí en este blog, así que de alguna forma se cierra un círculo. Espero que para que se abra algo mayor.

saludos

ana dijo...

qué majo, te gusta xenakis.Yo amo lo que tiene con Le corbusier y Varese, y mi amigo Juan es un estocástico absoluto.
Gracias por escuchar. Andamos huyendo de Yubaba siempre, intentando conservar nuestro nombre.
También me gusta mucho La tumba de las luciérnagas y en general todo lo japo.
Un beso,
tarkoviesko.

Stalker dijo...

Imprescindible, siempre. En realidad Xenakis murió en 2001, Nuria; el segundo es un texto antiguo que intenta contar una experiencia verídica...

abrazos

Stalker dijo...

Venerable Fackel:

considero a Xenakis una experiencia estética vertical, de las que atraviesa todos los centros anímicos y senti-mentales. Una experiencia completa. Dale tiempo y, sobre todo, no empieces por Metastasis, tiene obras más asequibles.

Abrazos

Stalker dijo...

Xenakis se sentiría muy honrado si lo incluyes en esa historia idiótica: es un personaje muy interesante y que aún, creo, está por estudiar. Eugenio Trías le dedica un capítulo en "El canto de la sirena", lectura aún pendiente.

Seguro que se abre algo mayor, o alo más pequeño, pero fecundo.

Abrazos

Stalker dijo...

Ana:

es una gran cosa llamar a alguien "estocástico". Me lo apunto para endosarlo a algún amigo y comprobar su reacción.

"La tumba de las luciérnagas" es una delicia, y sí, me interesa mucho esa cultura contradictoria, extraña y fascinante. Y si no has visto nada de Naomi Kawase, te la recomiendo con fervor.

Abrazos

Stalker dijo...

PD: Vuelvo a insistir en la recomendación de "Royal Space Force", semiolvidada joya de la animación japonesa...

ana dijo...

Me pondré, me pondré. Mis amigos me tienen como un caso perdido, pero en ello estamos. Este verano estuve en el Comic-Con, donde no llega mucho la cultura mangaka, pero bueno...Aunque estuve en Japantown en San Francisco cotilleando.
¡También soy entusiasta de Lain¡
Nada, ya te contaré.
besos

Anónimo dijo...

turbador y genial!adolfo

Stalker dijo...

¡Grande, Adolfo!

abrazos

Anónimo dijo...

tu si que eres grande! hermano gracias adolfo!

soperos dijo...

la diferencia entre la cabra y el cordero es de actitud. la cabra se entera mucho menos pero adopta esa actitud en su rostro...

al cordero no se le escapa nada, es un ser atento...

a mí me pasa igual. como a la cabra, digo... llego a este blog, bebo como un cabrón y se me pone cara de cabra.

encuentro mucho sentido del humor en lostin, entonces ya es pasto y agua.

si algún día me pierdo, este es el lugar idóneo (de todo internet) donde encontrarme.

joder con xenakis.
muchas gracias. muchísimas gracias.

besos,
òscar.

Stalker dijo...

Si algún día te pierdes te encontraré en esta charca de renacuajos, hermano búfalo, no te quepa duda.

Abrazos animales

ana dijo...

Te gustará este compositor, es de los mejores que hay en España, formadito con Pierre Boulez.

http://www.eduardosoutullo.com/escuchar_musica.htm

ana dijo...

Y ya me voy a dormir, en medio de mí insomnio. ¡pero me parece tan grande que defiendas el anime japonés¡
Me hace sentirme menos sola.
Aquí te pongo una colaboración para El águila ediciones

http://elaguilaediciones.wordpress.com/category/ana-gorria/

Me tienen por loca, por eso te lo enseño.

ana dijo...

xenakis descifra la alteridad y como la alteridad es indescifrable tenemos la música de xenakis.

yo me he xenakizado mucho últimamente, así que he disfrutado con esta entrada y releyendo aquella que pusiste en su momento.

un abrazo.

Stalker dijo...

Ana: si está formado con Pierre Boulez sin duda será excelente! ¡Gracias!

Siempre he sido un gran defensor del anime y el manga. Aún recuerdo la emoción de ir comprando los fascículos de Nausicaa hace unos años...

No te lo vas a creer pero hice un trabajo sobre manga y anime para una asignatura que tenía el horroroso título de "Fundamentos de deontología". Nunca llegué a saber lo que era la deontología, pero con el trabajo me lo pasé muy bien ;)

Abrazos

Stalker dijo...

Querida Ana (¿cómo os distingo?):

ya que te has xenakizado, ahora te toca feldmanizarte. Déjame a mí que me encargue de eso...

Abrazos

ana dijo...

jeje, pero felmanizada ya estoy.

bueno, a mí me puedes llamar anita o gata o señora hidalgo, aunque de estas tres opciones prefiero la una o dos.

un beso.

Stalker dijo...

Te llamaré Señora doña Anita, y arreglado ;)

Carlitox dijo...

Xenakis fue clave en su época porque propuso alternativas al serialismo, pero creo que se excedió un poco con dos cosas:

1) Que, si bien rechazó el serialismo, sí era igual de utópico. Supuestamente en Herma, el oyente tenía que distinguir cada conjunto de oído. Eso es imposible.
2) Aplicar a la música, según algunos contemporáneos de Xenakis, la misma lógica que las matemáticas es un poco exagerado. De todas formas, Xenakis siempre acostumbraba a escribir "música simbólica" en sus partituras. En parte estoy de acuerdo, pero los planteamientos del griego eran otros.

Como veo que te gusta Xenakis, Stalker, te cuento un par de cosas. La primera es preguntarte si conoces Tetora, un cuarteto de cuerda compuesto en 1990. Si no, te lo puedo mandar. Es TREMENDO. Practicamente no tiene nada "raro" (solo un pizzicato) y notas que muestran al Xenakis más lírico. Toda una sorpresa si uno oye Tetras, del 83, o st/4, compuesto del 55 al 62, en los que hay un despliegue de col legno, glissandi y demás.

Otra cosa más que a lo mejor no sabías. No he mirado la partitura de Metastasis y, aun así, no sabría analizarla, pero dicen que Xenakis incluyó una sección serial al final que no pega para nada con el resto. Digamos que fue un trámite para que se tocara en Darmstadt y demás (Boulez y los suyos son un poco cerraditos). Pues bien, después de varias pausas por desacuerdos con derechos y editoriales, ya ha salido el quinto CD de la obra completa de Xenakis.

Ahí tienes, supuestamente, la versión basada en el manuscrito original de Metastasis.

A lo mejor ya conocías todo esto, pero he visto Xenakis en el post y me he vuelto loco :-D

Stalker dijo...

Carlitox:

no sabes cómo te agradezco tus aportaciones y precisiones. Yo lo desconozco todo del lenguaje musical, hablo como un absoluto novato y desde presupestos estéticos subjetivos e intuitivos. Por eso agradezco aprender de quien sabe.

Voy a buscar Tetora. Si no lo encuentro ya me pondré en contacto contigo. Muchas gracias por tu ofrecimiento.

Abrazos

Carlitox dijo...

Bueno, tampoco soy un experto :-) Por cierto, he olvidado decir que los discos los saca la compañía Timpani y el director es Arturo Tamayo. Si estás en la península y, especialmente, en una ciudad grande, vas a encontrarlos con relativa facilidad.

Por cierto, últimamente he estado enganchado a la música de Schnittke, ¿lo conoces?

Un saludo

Stalker dijo...

Carlitox:

vivo en Barcelona, y en efecto, tengo algunas de las grabaciones de Xenakis de Arturo Tamayo. Lo que pasa es que mi afición a la música no ha sido sistemática y me faltan discos de Xenakis, cosa a la que le voy a poner remedio enseguida.

Me encanta Schnittke, en especial el Concerto grosso.

También soy muy aficionado a Ustvolskaya, Lutoslawski, Ligeti, Feldman, Scelsi y Luigi Nono. Y por supuesto Messiaen, Varèse, Toru Takemitsu, algunas cosas de Boulez, etc. Quizá Xenakis y Feldman son mis favoritos.

Abrazos

 
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