(de Auritz a Orbaizeta, septiembre 2009)
Para R.Ll., que pensó en mí al internarse en un caminito de tierra y observar a un caracol.
En los altos valles navarros, en los bosques que van de Auritz (Burguete) a la fábrica abandonada de armas de Orbaizeta, hay un lugar donde uno puede formular una pregunta y ésta será siempre atendida. No un deseo, no un ruego, sólo una pregunta.
Es un lugar que cambia constantemente, hay que adelgazar el espíritu para encontrarlo, leer las señales, aquietar las vibraciones interiores, procurarse el sosiego, reconocer.
Esta canción, voces búlgaras, entre el minuto 4'25'' y 4'35''. Ese intervalo, esos diez segundos. La pregunta que quiero formular tiene ese mismo tono, esa exacta afinación. La pregunta empieza ahí, en esas notas, en esa estricta delicadeza, en esa necesidad.
Ahora, otra vez, encontrar el lugar.
