Mostrando entradas con la etiqueta Dos gorriones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dos gorriones. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de junio de 2013

La gran ternura



Cuando un trueno atravesaba el cielo, el gorrión abandonaba sus actividades y se echaba en tierra, boca arriba, con las patitas apuntando hacia lo alto.

Un día el mapache lo vio y pensó: "Pobre gorrioncillo, le asustan tanto los truenos que se queda paralizado de miedo. Cuando crezca se le pasará".

Otro día, mamá osa, que pasaba por allí, observó la escena y pensó: "¡Hay que ver el trueno que poco se compadece de estos animalillos!".

En otra ocasión lo vio el zorro, se acercó al gorrión y le preguntó: "¿Por qué te echas así en el suelo cada vez que estalla un trueno?".

Y el gorrión contestó: "Es que temo que con el trueno se desgarre el cielo y se caiga a pedazos, hiriendo a los animalillos y plantas del bosque. Por eso echo con las patitas hacia lo alto, para detener el cielo si éste se desploma".

El zorro: "¿Y vas a parar el cielo con esas patitas tan enclenques?".

El gorrión: "Ya sé que soy pequeño y mis alitas son tiernas y mis patitas finas, y aun así sé que podré pararlo si cae sobre el mundo".

El zorro supo entonces que el corazón de aquel gorrioncillo era tan grande como el cielo y se alejó sonriendo.

(Antiguo cuento popular recreado libremente)



 
Free counter and web stats