viernes, 23 de julio de 2010

La mente que arde. Un poema de Danielle Collobert


Quaternity, Anselm Kiefer

Parler – ne parle plus
dire
n’arrive pas à dire – n’arrive pas
se taire – taire
n’arrive pas
un corps là existant
encore
encore
caresse – écarte – ouvre
déchire
doucement – vite
s’arrête
arrive – arrive
encore le corps
à rien
doucement se déchire
avant la fin
encore le mot
échappé – le corps – jusqu’au bout
pas si vite – suite des mots – à venir
encore le souffle
à l’instant
s’épuise – coule
retour
à dire
suite des mots – continue
se referme
ramasse les résidus
ramasse les débris
sort un gémissement
bouche ouverte
ne ferme plus
ferme les yeux
seulement la bouche
encore le mot
ne bouge plus
gémit
se débat – avec le souffle
manque
étouffement du mot
dérobé – volé
par en dessous
de l’intérieur
repart
rentre dans l’os
le cartilage
mord dedans
douleur
encore le cri
taire le cri
rien – silence


Hablar – ya no habla
decir
no logra decir – no logra
callarse – callar
no logra
un cuerpo ahí existiendo
aún
aún
caricia – aparta – abre
desgarra
dulcemente – rápido
se detiene
llega – llega
aún el cuerpo
a nada
dulcemente se desgarra
antes del fin
aún la palabra
fugada – el cuerpo – hasta el final
no tan rápido – sucesión de palabras – por venir
aún el aliento
al instante
se agota – se derrama
vuelta
a decir
sucesión de palabras – continúa
se cierra
recoge los residuos
recoge los vestigios
sale un gemido
boca abierta
no cierra
cierra los ojos
solamente la boca
aún la palabra
ya no se mueve
gime
se debate – con el aliento
carencia
ahogo de la palabra
hurtado – robado
por abajo
del interior
regresa
entra en el hueso
el cartílago
muerde dentro
dolor
aún el grito
callar el grito
nada – silencio

(tr.: Stalker)

8 comentarios:

Say dijo...

Cuando leo el poema me viene a la mente Chantal Maillard...la expresión es muy muy cercana, la de Collobert con la de Maillard. Desnuda. La escritura cortante y condensada al máximo. Aunque en Collobert el pesimismo y la desesperanza no tiene salida. Querer seguir. Escapar y no poder...la imposibilidad...al final el silencio como elección...

Pulgarcito soñador dijo...

Precioso. Y siempre damos vuelta sobre las impotencias a las cuales nos somete la palabra. Un abrazo.

Leonardo dijo...

Desnudez dice Say. Es más. Carnalidad, jadeo. Decir es penetrar en un cuerpo amoroso o no penetrar, fracasar. Decir es callar el grito. la impotencia. la indecisión. el espasmo.
abrazos

Stalker dijo...

Say:

Muy agudo al ver el paralelismo, en concreto en los poemas de "Hilos" (sólo en este caso). La influencia común es Beckett y su ética (y estética) del balbuceo, la discontinuidad y la ruina.

Esa desnudez expresiva exige una ascesis y purificación terribles: hay que dejarlo todo a un lado antes de expresarse así.

La diferencia es que en Collobert no hay salida, por eso se suicidó el día en que cumplía 38 años. La diferencia es para mí evidente: la escritura de Danielle está demasiado volcada en la propia herida, carece de puntos de fuga. En Maillard estos puntos de fuga, serían la compasión y el acercamiento al animal, la construcción de un posible espacio común donde aún pueda decirse algo con sentido, decírselo al otro. En un caso se llega al silencio y a la muerte y en otro se pulveriza el lenguaje para poder decir de nuevo, y plantar una nueva semilla.

abrazos

Stalker dijo...

Pulgarcito soñador:

damos vueltas y vueltas. La vida es girar. Pero en la propia vuelta se produce una energía que podrá vencer, quizá, esa impotencia.

Por eso la escritura para conjurar...

salud

Stalker dijo...

Leonardo:

decir es todo eso y mucho más.

Decir también es abrazar el silencio opaco, la lengua muerta del mundo.

abrazo

Lola Torres Bañuls dijo...

No puedo opinar sobre la escritura de D. Collobert puesto que solo he leído este poema.

Stalker las explicaciones que das a Say me gustan y prefiero la poética de Maillard aunque el poema de D.C. es profundo y bello. Es cierto que tiener cierto paralelismo en cuanto a forma con Hilos.

¿porque habrá tantos poetas que deciden terminar así?

Bueno un abrazo.

Stalker dijo...

Lola:

tus impresiones de leve ave zancuda son muy valiosas siempre.

No sé qué respuesta dar a tu pregunta, salvo quizá que una sensibilidad especialmente exacerbada no ayuda a vivir en el mundo, en el terrible y duro mundo que han creado los hombres. La nómina de poetas suicidas resulta, en efecto, abrumadora.

abrazos

 
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