Mostrando entradas con la etiqueta poesía que segrega líquenes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía que segrega líquenes. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de abril de 2010

Anise Koltz. Pequeña palabra de caracol



Salimos del mar
hace miles de millones de años

Nos prometieron la tierra
por la boca nos saldrá

***

Me duermo en mi cama
y me despierto
en un terreno baldío

Al rato un ángel
me trae mi nombre
y mi vejez

***

Mi madre cabalga por los bosques
imita el reclamo del búho
se viste con hojas
y plumas

Cuando pasa
ante mi ventana
el paisaje zozobra

***

Al atardecer
el hombre vuelve
con su manada de búfalos

Golpea el suelo
con los pies desnudos
y detiene el sol

***

Mis poemas me resultan extraños
como pinturas rupestres

Ignoro su origen y su edad
a veces reconozco un detalle
un animal familiar

***

En este planeta doliente
ya no hay Dios

Todos sus panes
se han convertido
en piedras

***

Dios
te imploro
como si existieras

Baja de tu cruz
nos hace falta leña
para calentarnos

***

Cada ser
se lleva su misterio
a la muerte

Pero en el fondo de los cementerios
los dioses se pelean por sus sesos
que comen
en cuencos de plata

***

Cuando las palabras
ya no habiten
mi boca

la colmaré
de piedras

***

Si yo fuera rica
compraría a Dios

Reivindicaría la felicidad
para cada ser humano

Haría de él un herético

***

La muerte se apoya sobre mi bastón

Mientras con lentitud
me acerco a mi tumba

Dejo tras de mí
una baba plateada

(Trads: José M. G. Holguera y Evelio Miñano)
 
Free counter and web stats