
La empuñadura de marfil
desnuda en rojo
la cópula de huesos.
Habla el machete con la voz de dios
y su palabra es lenta
como la danza de los árboles.
Igual que una canción
en la que cada nota fuera un paso
penetrando en la nada:
un incendio de sombras
al otro lado de este párpado.
Habla el machete con la voz de dios
y su palabra es pura
como el silencio de los muertos.
Raúl Quinto, La flor de la tortura
PD: Este poemario de Raúl Quinto me recuerda poderosamente a Ensor. Entiéndase esta comparación como extremadamente elogiosa.
Me ha gustado especialmente traer a colación los genocidios olvidados: Ruanda, Armenia, y toda la geografía del dolor visible e invisible que asola el mundo.
