
En el mundo, lo verdadero y lo falso ciertamente no se pueden determinar. El no-actuar, empero, sí puede determinar lo verdadero y lo falso. La felicidad suprema da vida a la persona, pero sólo el no-actuar permite conservar esa felicidad. Permitid que lo declare: el Cielo no actúa y de ahí su pureza, la Tierra no actúa y de ahí su quietud; armonízanse Cielo y Tierra en su no-actuar, y los millones de seres se transforman. Confuso y nebuloso, ¡no se sabe de dónde nace! Nebuloso y confuso, ¡no hallarás de él el menor atisbo! Infinita es la variedad de los seres, y todos nacen del no-actuar. Por eso se dice: "El Cielo y la Tierra no actúan y nada hay que dejen de hacer". ¿Quién, entre los hombres, será capaz de alcanzar el no-actuar?
Zhuang Zi (trad. Iñaki Preciado Idoeta)
Imagen: Mi vecino Totoro, Hayao Miyazaki
.

4 comentarios:
La voluntad de no actuar se confunde con la voluntad de -no vivir-,
pero precisamente es lo contrario.
El placer de no-actuar viene del ensoñador núcleo del corazón, en su más infinita inocencia.
me viene a la mente "El mundo como voluntad y representación", Schopenhauer. me gusta la idea que deja caer.
la voluntad de la supervivencia, en su afán de "evolución", es destructiva, crea en el ser humano lo que dice Goethe, cita de ese mismo libro: "Nuestro espíritu es un ser de naturaleza indestructible, es algo que obra de eternidad en eternidad. Es como el sol, que sólo a nuestros ojos terrestres parece ponerse, pero en realidad nunca se pone, sino que sigue luciendo eternamente"
pero que prepotencia, que iluso goethe, somos destructibles,
somos paisajes inundables,
somos animales heridos, que tenemos, sólo, nuestro corazón, nuestras frágiles patas, nuestra intemperie...
"El Cielo y la Tierra no actúan y nada hay que dejen de hacer". Difícil llegar a esta verdad desde nuestras vicisitudes. Pero alcanzar ese punto debería ser la no-meta. el hacer sin actuar, dejar que el río fluya y haga el cauce, o mejor aun, dejar que el río nos fluya y nos haga cauce.
Seamos tierra inundable, como dice Say, hagámonos paisaje donde la vida siempre nazca.
abrazo fuerte
Say:
me encanta cómo refutas a Goethe con la fragilidad, el corazón y la intemperie...
además, ahora sabemos que el sol no luce eternamente, que no hay (y es una suerte) verdades eternas.
la impermanencia enunciada por el budismo es una definitiva liberación: sólo quedarán huellas, y también ellas erán borradas,
la-no acción del Tao rige los designios del Cielo...
la inocencia de los niños y los Totoros: el bosque insondable nos ampara ahí...
un abrazo sin-acto, pero intenso...
Anamaría:
seamos tierra inundable, que el río nos haga cauce y fluya a través de nosotros...
ser un paisaje, un lugar para los otros
como tú misma al sembrar el surco del que pasa,
un abrazo!
Publicar un comentario en la entrada