Ahora mismo no voy a hablar de Monique Andrea Serf (Barbara, 1930-1997). Sólo quiero poner un vídeo de ella. Ya habrá tiempo para compartir, intentar explicar por qué me conmueve hasta donde no sé decir y me ha acompañado estos años como algo que es más, y menos, que simple música. Hay cosas que nos cambian la vida y que nos resultan difíciles de explicar, quizá porque se ovillan, se enmarañan o se abisman en nosotros de manera que no acertamos a desenredarlas: el cine de Andrei Tarkovski, las canciones de Barbara, la música de Bach o la escritura de Chantal Maillard son otras tantas moradas del corazón que nunca podremos describir pues su esencia es intransferible: está en la obra misma, aguardando, paciente, a su receptor; intentemos, al menos, mostrarlas...
Ay, para escuchar la canción primero hay que detener el reproductor automático en la esquina superior derecha. ¡Si no será una ensalada de música!
