
Los cansados hombres del futuro serán incapaces de leer una novela o un ensayo, todo lo que entraña un sistema o un discurso. Parásitos de la fulguración, sólo leerán aforismos. Es la razón por la que se escriben estas líneas: para complacer a los abúlicos, a los decadentes que vivirán en las ruinas de nuestra civilización.
