
Los corazones tiernos
Hay quien tiene el corazón tan grande
que a él entramos sin llamar
hay quien tiene el corazón tan grande
que apenas vemos la mitad.
Hay quien tiene el corazón tan frágil
que lo romperíamos con un dedo
hay quien tiene el corazón demasiado frágil
para vivir como tú y yo.
Llenos de flores los ojos
los ojos a flor de miedo
miedo de faltar a la hora
que conduce a París.
Hay quien tiene el corazón tan tierno
que en él descansan los pájaros,
quienes lo tienen demasiado tierno
mitad hombre mitad ángeles.
Hay quien tiene el corazón tan vasto
que está siempre de viaje
hay quien tiene el corazón demasiado vasto
para privarse de espejismos.
Llenos de flores los ojos
los ojos a flor de miedo
miedo de faltar a la hora
que conduce a París.
Hay quien tiene el corazón afuera
y no puede más que ofrecerlo
el corazón tan afuera
que todos se sirven de él.
Aquel tiene el corazón afuera
y tan débil, y tan tierno;
malditos los árboles muertos
incapaces de atenderle.
Llenos de flores los ojos
los ojos a flor de miedo
miedo de faltar a la hora
que conduce a París.
