Xogo ruín
Aquil neno
pinchábale os ollos
ós paxaros;
e gustáballe ver saír
esa gotiña
de aire e de lus,
ise rocío limpo
de mañanciñas frescas
………………………
Logo botábaos
a voar
e ríase de velos
topar contra o valado
da súa casa,
con un ruído
moi triste
……………………
Crecéu e foi de aquiles.
Juego ruin
Aquel niño
le pinchaba los ojos
a los pájaros;
y le gustaba ver salir
esa gotita
de aire y de luz,
ese rocío limpio
de mañanas frescas
………………………
Luego los echaba
a volar
y se reía al verlos
topar contra el muro
de su casa
con un ruido
muy triste
………………………
Creció y fue de aquéllos.
Luís Pimentel (trad.: Carmen Blanco)
Malos recuerdos
La vergüenza es un sentimiento revolucionario (KARL MARX)
Llevo colgados de mi corazón
los ojos de una perra y, más abajo,
una carta de madre campesina.
Cuando yo tenía doce años,
algunos días, al anochecer,
llevábamos al sótano a una perra
sucia y pequeña.
Con un cable le dábamos y luego
con las astillas y los hierros. (Era
así. Era así.
Ella gemía,
se arrastraba pidiendo, se orinaba,
y nosotros la colgábamos para pegar mejor.)
Aquella perra iba con nosotros
a las praderas y los cuestos. Era
veloz y nos amaba.
Cuando yo tenía quince años,
un día, no sé cómo, llegó a mí
un sobre con la carta del soldado.
Le escribía su madre. No recuerdo:
«¿Cuándo vienes? Tu hermana no me habla.
No te puedo mandar ningún dinero...».
Y, en el sobre, doblados, cinco sellos
y papel de fumar para su hijo.
«Tu madre que te quiere.»
No recuerdo
el nombre de la madre del soldado.
Aquella carta no llegó a su destino:
yo robé al soldado el papel de fumar
y rompí las palabras que decían
el nombre de su madre.
Mi vergüenza es tan grande como mi cuerpo,
pero aunque tuviese el tamaño de la tierra
no podría volver y despegar
el cable de aquel vientre ni enviar
la carta del soldado.
Antonio Gamoneda, Blues castellano


