martes, 31 de marzo de 2009

Aspiración



Hasta hoy, nuestras invectivas han sido fragmentarias, deplorables. Nadie se siente aludido porque no hemos erigido nuestras purulencias en sistema –necesitamos una disciplina del desprecio.

viernes, 27 de marzo de 2009

miércoles, 25 de marzo de 2009

Indignación

En un artículo en La Vanguardia de hoy, Pilar Rahola realiza una cerrada defensa de los mossos de esquadra y afirma lo siguiente: "La policía de la democracia reprime democráticamente".

Democráticamente, el amigo de un íntimo amigo mío, fotógrafo de prensa, llevará toda su vida la cara cruzada por una honda cicatriz provocada por un golpe de porra.

Democráticamente, una conocida de veinte años, que pasaba por allí, fue increpada por un mosso antidisturbios con las siguientes palabras textuales: "Me vas a chupar la polla, cerda".

También han resultado democráticamente heridos el niño que pasaba por allí y un anciano que, ante la ferocidad inusitada de la carga, tuvo el valor de gritar: "Fascistas".

Desconocía lo que significaba reprimir democráticamente. Gracias a la señora Rahola creo poder decir que ahora soy un poco menos ignorante.

domingo, 22 de marzo de 2009

Los heridos graves



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Difícil sin piel calarse esta suerte.

Propiamente evocado no es dolor
esto que cuento. Carece de mito
y de sonido, de hecho me avergüenza
su látex sin noche, su ombligo sin cruzar.
Crece está claro en la desubicación
planetaria pero a panes y días
es danzar sobre las brasas ocultas
del porqué, hasta cuándo.

Es igual –me atrevo– que la meiosis:
Usted es imprescindible, señora.

Ya. Ovulada, afectiva, memorable
Voy de urna en urna como fui
de boca a escalpelo y sí
eran todas buenas gente. Me amaban.

Qué frío sin manantiales. El vínculo
es la eternidad. De eso se come.

Julieta Valero, Los heridos graves.

jueves, 19 de marzo de 2009

Contra la represión policial de una sociedad de falsas libertades

"Después de un día entero de tensiones entre estudiantes que protestaban por el plan Bolonia, y agentes de policía que reprimieron las concentraciones y desalojaron a varios jóvenes de edificios universitarios, el segundo episodio grave se produciría a la noche en el barrio de La Ribera, una marcha, en la que participaron 2.500 personas según la Guardia Urbana y 5.000 según un sindicato estudiantil, y que se saldó con 24 jóvenes, entre ellos un niño de 10 años, y 32 mossos heridos. La protesta arrancó como una concentración en la plaza Universitat, pero derivó en manifestación improvisada al intentar penetrar los estudiantes a la plaza Sant Jaume, donde se reprodujeron los enfrentamientos con la Policía". El País

Ayer Barcelona volvió a ser el escenario de otra intolerable y vergonzosa jornada de brutalidad policial. Cargaron contra todo lo que se movía, apaleando a quien se cruzara en su camino, incluyendo distraídos transeúntes, niños y periodistas. Y arremetieron ferozmente contra los estudiantes cuyo único delito es rechazar la dogmática imposición de la privatización y el embrutecimiento intelectual de la Universidad.

Indignación e impotencia ante la barbarie policial y el silencio cobarde de políticos e instituciones. El mundo sigue rigiéndose por la violencia de unos pocos. Vivimos en una sociedad de esclavos manipulados por un fascismo encubierto que se explicita a través de la fuerza bruta. ¡¡YA BASTA!!

miércoles, 18 de marzo de 2009

La superficie del pájaro, recitado de Òscar Solsona


Òscar Solsona, en su salsa
video
video

¡Ahora sí, gracias, búfalo!

martes, 17 de marzo de 2009

Las huellas del búfalo, poemas de Òscar Solsona



pasmoso azul de octubre

los pájaros cálidos hace poco que iniciaron
su retorno al sur

porque los pájaros siempre regresan
no es su vuelo una ida mucho menos huida

eso es. superficie como acogida. por donde peinar cualquier idea hacia el pensamiento. mejor aún: por donde el sentimiento. emoción.

la superficie del pájaro
eso que vive eso tan pequeño
sin embrago tan vigoroso
enérgico

adentro. superficie de interior. no en lo paisajístico sino en lo humano. acostumbrarnos a la planta que somos (sepamos o no). ese patio.

la superficie del pájaro vuela
adivinamos lo que en verdad vuela
adentro vuela lo hace posible
¡qué bello es volar!

no sentenciar
elaborar posibilidades
en el interior

y echarnos en picado
confiados

vamos a vernos por fin
nuestra cosecha interior
acicate

esta cursiva a pie de página es lo que traduce el abstracto universal de emocionarse a lo cotidiano, al patio. no es una simple explicación, más bien, un sencillo diálogo con el yo que vive adentro del pájaro, de su superficie… patio interior, como dije. ver salvaje. no temer lo que nos vemos. adentrarse más. por fin, sí.

Es muy difícil amputar poemas de un todo orgánico, por eso os invito a la lectura del poemario completo, aquí:

http://lasuperficiedelpajaro.blogsome.com/

He intentado subir dos audios con la lectura del poemario completo, generosamente realizada por el autor. No lo he conseguido pero lo intentaré en una próxima entrada.

Por mi parte, me he abrevado en esa superficie, he comido los granos y ahora soy más pájaro, más frágil y con menos miedo.

¡Gracias, hermano búfalo!

sábado, 14 de marzo de 2009

martes, 10 de marzo de 2009

Metamorfosis del gesto-rostro


Barbara, 1958 ("J'ai troqué")


Barbara, 1987 ("A mourir pour mourir")

Treinta años de diferencia. Dos rostros, dos gestualidades, dos estilos. Una única fuerza. Del cabaret que incita a la cabriola gestual, al deíctico expositivo, a la emancipación de la mano que apunta, esboza, acusa, al gesto-esfinge, comedido, petrificado en un rostro cerúleo, consciente de su propia fuerza y que no necesita exceder los límites de la contención expresiva, no necesita derramarse salvo en el controlado estallido y grito final. Juego catártico en ambos, aunque declinado de distinta forma. Circundado, siempre, por la ironía, el arma que traza los perímetros del sentido y preserva de la incomprensión. Lo que Barbara da ya lo insinuó Schopenhauer: expresión de la voluntad pura, transmigración de una grieta a otra, ígneo derramarse en el gesto mínimo, que se esculpe, gesto de piedra que se vuelca en desbandanda de pájaros y golpea el centro del naufragio del alma receptora. La herida no se hacer carne: se hace gesto, se exorciza en comunión, deja de doler. El gesto-piedra no golpea: se diluye, acoge.

Tal vez el tiempo no importa y el gesto traduce lo que el lenguaje no puede. Como el canto, el temblor de la voz que se acantila y nos despeña.

Pero el choque es amable: caemos hacia un alma.

viernes, 6 de marzo de 2009

Tras las huellas de Xenakis. Una aproximación improbable



Hablar de Xenakis es, cuando menos, una empresa difícil y arriesgada; ni siquiera hay trabajos de envergadura sobre este autor que se dediquen a estudiar su obra con cierta minuciosidad. Todo lo que diga, por ahora, parece aproximativo y pobre en comparación con el misterio que hay en esa música. Sin embargo, hay dos hechos claramente reconocibles:
-el primero, el control intelectual que Xenakis, arquitecto de profesión, quiso imponer a su música. Así, la dividió en tres grupos: música estocástica (sometida a la teoría de probabilidades), música estratégica (teoría matemática de juegos) y música simbólica. Quiso recuperar la sobriedad de la Grecia Antigua, su pensamiento riguroso, y desarrollarla con instrumentos contemporáneos. En ese sentido, Xenakis es un neoclásico, y su obra se enraíza poderosamente en una tradición remota. Se han conservado pocos esbozos de la música de la Grecia clásica, y las pocas veces que han sido interpretados, como os podéis imaginar, se han hecho de acuerdo a moldes contemporáneos, porque no tenemos ninguna referencia de cómo sonaban en realidad. Sin embargo, lo que he escuchado es rarísimo, ajeno a cualquier cosa conocida, y se aprecian los ecos de esos encadenamientos de notas en la música de Xenakis. Por lo tanto, por un lado, control, dominio, sobriedad, recuperación de la extrañeza de un mundo perdido.
-el segundo elemento es la insólita violencia de la música de Xenakis, y aquí es donde entra en juego, inevitablemente, su tortuosa biografía. Xenakis participó en la resistencia comunista contra el invasor inglés siendo muy joven; una granada le estalló en la cara y no lograron reconstruirsela bien: por eso, en las fotos, casi siempre aparece de perfil o con un foco que ilumina sólo el rostro "visible". Esa cara "oculta" de Xenakis es de una extremada sensibilidad pero también de un sufrimiento y un miedo incomparables. Por eso hay en su obra un principio rector muy poderoso -el del clasicismo reconstruido, el del rigor matemático- que establece un contraste dinámico con un principio caótico. Siempre hay algo que estalla en su obra, como las bombas que amenazaron su vida, y ninguna fuerza mental puede contener esa pulsión incandescente. Por eso, también, el contraste formal entre la complejidad de las microestructuras -que, como un rizoma, se ramifican hasta el infinito- y la simplicidad lapidaria de la forma genérica y el mensaje expresivo. Incurro en una imperdonable simplificación, pero parece que Xenakis se mueve entre el caos y el orden, entre el pensamiento y la pasión. No logra exactamente una síntesis, porque el impulso del caos amenaza continuamente, pero en ningún caso consigue desvirtuar ese otro elemento apolíneo, hierático. Con todo esto quiero decir que, extrañamente, Xenakis no deja de ser un romántico: un corazón romántico que expresa ideas clásicas en un aparato formal contemporáneo



Iannis Xenakis (1922-2001)

Vuelvo a reproducir el contenido de una entrada antigua a propósito de Xenakis (con mis disculpas a quienes ya lo hayan leído)

Un domingo soleado en una plaza pública. Confluencia asombrosa de tres elementos: el final de un cuento de "Suicidios ejemplares", de Vila-Matas -libro inspirado pero de ejecución dudosa-, el crescendo abrupto de una pieza de música de Xenakis y una desbandada frenética de palomas en un principio apacibles. La realidad ofreció un claro ejemplo de yuxtaposición -que no puede objetivarse pues incluía al observador-, que no comprenderé nunca. Todo ocurrió más o menos así: el suicida de Vila-Matas, ebrio de saudade, se dispone a ser engullido por el mar justo cuando en los cascos el "Aïs" de Xenakis se inmola en una explosión de fuerzas que a lo largo del desarrollo instrumental se adivinaban aletargadas; pero he aquí que el movimiento ascendente de su música -que en Xenakis es construcción de bóvedas inmensas, sugerencia de arquitecturas pavorosas- coincide con el alboroto de varios cientos de palomas que alzan el vuelo y, atrapándome en el vértigo de un movimiento espiral ascendente, se funde con la sangrienta catarsis musical y me deja exhausto, a punto de caer al suelo.Creo que el vuelo o ascensión de las palomas actuó como una aguja que dio una puntada en el tejido de la música, así como ésta creó la atmósfera lóbrega del suicida. En todo caso, interconexiones, trasvases, injerencias de estratos incomunicados.Los difíciles caminos de lo que consideramos azar -que no es sino la ignorancia del complejo entramado de la causalidad- se insinúan en este tipo de situaciones inexplicables. ¿Metafísica de la construcción de lo real o mera casualidad intrascendente? Al Gombrowicz de "Cosmos" le habría encantado este episodio.

P.S. Escribí el fragmento anterior el día 4 de febrero de 2001; hoy, lunes 5 de febrero, me he enterado de que Iannis Xenakis murió ayer en su casa de París, tras una larga enfermedad; murió a las once de la mañana, justo cuando ascendió el "Aïs" majestuoso y se rindió el tributo de palomas. Acaso quienes escuchaban su música en el momento de su muerte vivieron experiencias parecidas.

Y la pieza Metastasis en Youtube:

miércoles, 4 de marzo de 2009

El tablado de los maniqueos. Un poema de Tomasz Salamun

La poesía, al igual que la belleza y
la técnica, es el ámbito de la perfecta realización
de todas las fuerzas en el vacío. El amor perfecto no
necesita del orgasmo, ellas tres sí,
usan todo, incluso el orgasmo. El permanente fascismo
del cosmos es que apoya al poder. La civilización que
pierde su territorio perece, a menos que se
convierta en utopía. U topos, allí estamos ahora.
Pero Fourier generó
material y América ya ha atrapado
a China en su lazo. Los experimentos con drogas
han demostrado que Hitler fue vencido por
la cantidad y al gradación, no por
el sufrimiento. La pirámide es incomprensible.
El triángulo y el ojo del triángulo están
sobre los hombres. Por consiguiente la revolución es
un modo sensato de administrar, equilibrado por el grito
de lo vivo. Los muertos son siempre intencionales.
Sólo la sangre y la memoria de la sangre pueden atar
temporalmente. Todo el resto –el nirvana o el hedonismo–
es generación de modelos paralelos que no tienen
contacto, de ahí que son tan suaves y
funcionales como el anhelo.
Nadie puede detener la técnica,
el inmenso campo de arroz de alimento divino.
Revolución es siempre salvación, siempre
memoria y uso de la memoria, es decir,
tradición. La poesía se abreva en ambos
campos, pero dónde arraiga
de modo esencial, nadie lo sabe. ¿En la inteligencia que
tiene
invertidas las venas –tubos– en nuestro cuerpo y
en nuestro cerebro, tal como el capital tiene invertidos
sus intereses en Hong Kong, en la tundra,
los peces e incluso en el aire, o en los cortes siempre
renovados de nuestro mecanismo de defensa, en los gritos?
Es decir: mi sangre por la sangre de otro –
sacrificio –y al revés: traedme
ofrendas –relámpago. La diferencia entre
el paleolítico y el neolítico es entonces
inesencial. Nuestra civilización no se
diferencia de la civilización azteca, ni de la de
los felices recolectores de fresas

(traducción de Pablo J. Fajdiga)

Cosas que nunca cambian

En el libro conjunto Poesía hispánica contemporánea, Jordi Doce tiene un artículo titulado "Poesía española de hoy: de la arbitrariedad a la domesticación", donde pone los puntos sobre las íes del panorama actual de la poesía en nuestra lengua. Para ejemplificar sus tesis, pone ejemplos concretos, entre ellos el libro Poesía española reciente (Cátedra,1980-2000), antología dirigida y compilada por Cano Ballesta. He aquí un fragmento del artículo de Doce a propósito de ese libro:

"Si hemos de hacer caso a lo que nos dice Cano Ballesta en el índice y el prólogo de su trabajo, en los últimos años habría que contar, a todos los efectos, con las siguientes tendencias, corrientes o escuelas: "poesía del silencio" o "neopurismo", "poesía escrita por mujeres", "neoerotismo", "poesía de la experiencia", "la otra sentimentalidad", "poesía de tendencia neoclásica y helénica", "poesía del pastiche e ironía", "neomodernismo", "neosurrealismo", poesía de "renovada conciencia social" y "nueva épica".

Pues eso...

domingo, 1 de marzo de 2009

Diagnósticos



Pocos fragmentos cinematográficos han hilvanado una reflexión tan penetrante sobre los males de Occidente como esta película de animación de Mamoru Oshii: Patlabor 2 (1993), inquietantemente actual en su disección del estado del mundo y que anticipa en una década la atrocidad de las "guerras justas". La lucidez le lleva a reconocer que nuestra prosperidad, la de los países ricos, se basa en el sufrimiento ajeno, meticulosamente remoto e ignorado gracias a la maquinaria de la ilusión y las insidiosas estrategias que inoculan la indiferencia global. Nunca una película puso el dedo en la llaga de manera tan dolorosa y explícita...


El propio Japón no escapa a las críticas en este guión magistral, impensable en una producción de Hollywood.

Los que crean que la animación japonesa es cosa de niños se van a llevar una gran sorpresa.

Os pido que veáis este vídeo. Os lo pido de veras. Facede o favor.
 
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